Propiedades.png

Propiedades

El caldo de huesos es un alimento sabroso rico en proteínas naturales, colágeno, aminoácidos y minerales.

En frío posee una consistencia gelatinosa debido a su alto contenido de colágeno; a temperatura ambiente vuelve a su forma original, conservando todo su sabor y cualidades nutricionales.

 
Es una delicia

Sí, el gran sabor de BRODE es también una de nuestras principales propiedades ;)

 
Mejora la digestión

El caldo de huesos de cocción larga mejora la digestión, ya que contiene colágeno que protege el revestimiento del tracto digestivo. Los aminoácidos del colágeno (prolina, hidroxiprolina, lisina, glicina y glutamina) ayudan a reparar la pared intestinal, por lo que resulta crucial en casos de permeabilidad intestinal e inflamación sistémica. Además, la glicina estimula la producción de ácido clorhídrico (estudio), fundamental para una buena digestión y para evitar la proliferación de microbios como el SIBO. Ver estudios sobre Impermeabilidad intestinal (1, 2 y 3). SIBO (4)

Fila de vacas.png
Reduce el dolor e inflamación en articulaciones

Por su alto nivel de colágeno, el caldo de huesos de cocción prolongada es un complemento natural que ayuda a mejorar el funcionamiento de las articulaciones, reduciendo la inflamación y aliviando posibles molestias articulares. 

La glucosamina puede estimular el crecimiento de colágeno nuevo, reparar las articulaciones dañadas y reducir el dolor y la inflamación. Ver estudios  (1 y 2).

Fila de vacas.png
Piel

La dermis (segunda capa de la piel, situada debajo de la epidermis) está compuesta fundamentalmente por colágeno, queratina y glicosaminoglicanos. Estos compuestos, presentes en el caldo de huesos de cocción larga, contribuyen a mejorar la elasticidad e hidratación de la piel. Además, otros compuestos presentes en menor medida, como el ácido hialurónico y el dermatán sulfato han demostrado ser beneficiosos para la piel por su capacidad regenerativa. Ver estudios (1, 2 y 3).

Fila de vacas.png
Metabolismo

El caldo de huesos de cocción prolongada posee glicina, compuesto que interviene en la gluconeogénesis (producción de glucosa en el hígado) y, por tanto, en la regulación de la glucosa en sangre. Además, se cree que puede contrarrestar parte de las consecuencias de una ingesta alta de fructosa. Ver estudios (12).

Fila de vacas.png
Sueño

Muchas personas ven mejorar la calidad de sueño y su estado de ánimo tras consumir caldo de huesos de manera regular. Y es que la glicina es un neurotransmisor inhibidor que reduce la ansiedad, induce un estado de calma y mejora el sueño (1 y 2).

Fila de vacas.png
Músculo y rendimiento deportivo

La glicina y la prolina son dos aminoácidos que favorecen la creación de músculo al participar en la fabricación de creatina, la hormona de crecimiento y la activación del mTOR y mejorar así la síntesis de proteínas (1, 2, 3 y 4).

Fila de vacas.png
Hígado y detoxificación

La glicina estimula la producción de glutatión, uno de los antioxidantes más potentes que tenemos. Asimismo, La prolina y la glutamina (también presentes en el caldo de huesos de cocción larga) ayudan al cuerpo a regular la apoptosis o muerte programada de las células, de manera que las células viejas sean recicladas y reemplazadas por otras más jóvenes y eficientes. Por otro lado, la prolina actúa como antioxidante contra los radicales libres. Ver estudios (12,3)

Fila de vacas.png
Cerebro y Sistema nervioso

Una buena parte de los componentes del caldo de huesos contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso. Para empezar, las grasas saludables que contiene son materia prima y combustible de calidad para el cerebro. Al fin y al cabo, el 60% del cerebro humano está compuesto de grasa. Asimismo, se ha podido comprobar que la glicina tiene efectos neuroprotectores en casos de ictus o derrame cerebral y que la condroitina interviene en la regeneración y plasticidad del sistema nervioso central, lo que la convierte en esencial para el aprendizaje y la memoria. Ver estudios (1, 2, 3)

Fila de vacas.png